Qué me queda, si me miro al bolsillo y cuento con dos amigos y ningún tesoro?
Amo a quién desea no serlo y hablo cuando la gente calla, vivo en un país de complacientes siendo un protestón.
Éste país está en la base de mi ser, aquí el listo es el tramposo y el bueno es el cristiano, los que mandan lo valen, pero nadie se atreve a demostrarlo.
Mis peores enemigos son mi sombra y los espejos.Al dinero ya le he ganado.
pobre país visceral que me trae por la calle de la melancólica.