lunes, 6 de febrero de 2012

Holanda es una tapa de arenque crudo, y una taza de té con su correspondiente rodaja de naranja.

Hoy se habla de Ámsterdam, una ciudad casi desconocida. Que si, que hay putas y marihuana, que si que los canales son muy bonitos, que si que hay una rivalidad histórica.
Para mi la ciudad de Ámsterdam es muy influyente en mi literatura. Cuando estuve ahí pude ver como se hacía realidad eso de que cada uno hace la que quiere sin molestar a los demás. ahí la gente tiene un fuerte espíritu artístico y un ímpetu hacia lo personal, por que su libertad no se vea influida por nadie, que ya quisiéramos nosotros.
Su mentalidad creo que es algo así como, "si me gusta a mí, es que está bien hecho", eso aquí se tiene a la fuerza, no surge de una personalidad innata.
El estilo de vida libre pasa por tener un trabajo con el que vivas a tu gusto, sin necesidad de estar siempre pillado de pasta, y con el poder de hacer lo que quieras en cada momento. Es muy usual allí trabajar 3 o 4 dias a la semana y tener un sueldo de 3mil euros prácticamente.
La libertad de irse de putas de lujo por sólo 50€ es un placer, que cantidad de malas pajas po ser tacaño se hacen los españoles, y es que aquí las putas buenas son carísimas. (Y encima aquí es inmoral, allí no)
La bohemia que me envuelve se crece en ciudades del vicio, Ámsterdam es eso, un puro vicio, y como tal, está mas que controlado, no es una dependencia.
La mariguana que se consume con mas libertad que aquí el tabaco, me inspira a vivir de una forma alternativa, sin que me importe lo mas mínimo tu forma de pensar sobre mi. Soy dado a las drogas, al alcohol y a las putas, con todo y con eso, soy mas inteligente que tu, con mas talento, y al reconocerlo así; soy mas libre. Eso es lo verdaderamente importante.

Las tardes de verano con una holandesa, en una terracita montada con una mesita de madera desmontable, encima un mantel de cuadros rojos y blancos, y unaS botellas de vino francés...cigarro tras cigarro, vino tras vino, es aquí dónde encontré la felicidad, en mi fantasía, ¡desgraciados aquellos que no me dejas vivirla hablándome de crisis!

Los canales, mas románticos que los que te puedas imaginar, y la brisa que huele a eso, a Ámsterdam, y el sol, lejano ahún, cayendo sobre flandes me hacen sentir que ésa es mi patria, ya no es España, ya no es madrid.

Como todo está la parte mala, la parte anglosajona, igual que España tiene sus asquerosidades, Holanda tiene también las suyas. La gente es mas fria que yo, y borda la mala educación. Tenemos que aprender de los franceses señores, personas que no te miran a los ojos para que no les dirijas una palabra, pero de hacerlo, no huyen por pereza, siempre tan al pie del cañón, siempre se van sin despedir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario